APOCALIPSIS

A qué le puedes temer, me preguntó…

Sólo veía lo que yo quería mostrar, una gran fortaleza, que podía con todo y contra todos, que era valiente, digna de respeto y admiración. Y aunque todo eso es real, tenía terror mostrar mi lado vulnerable, no quería que me lastimaran más, no quería sufrir más abusos ni humillaciones y la peor parte, que lo utilizaran en mi contra después, como había pasado tantas veces hasta hoy. Mi forma de protegerme, haciendo creer a todos que realmente no me importaba, que podía desapegarme de todo y todos cuando me plazca, sin dolor, sin arrepentimiento. Pero me estoy ahogando, no puedo callar más.

Ese nudo en el pecho me causa dolor e insomnio todas las noches, ya no podía huir, había llegado el momento. Quería morir, rescatando todas mis partes que más amaba de mí, de lo orgullosa que me sentía de haberme forjado valores tan sólidos, y aceptar las otras, que gracias a su caos han construido la gran mujer que hoy me siento.

Me alejé de todo para tener la perspectiva necesaria de mis pasos, decisiones y entorno. Mi alma y corazón lo sabían, era mi mente y mi cuerpo que querían seguir atándose a lo que ya no tenía sentido. Cansada, llena de ira, resentimiento y con un ferviente deseo de justicia Divina, para todos aquellos que me habían tratado de la forma más cruel y vulgar.

Siéntate, espera, ve a cada uno caer en su propio infierno. En lo más profundo había un sentimiento de gozo por su sufrimiento. ¿En quién me estaba convirtiendo? Yo amo de la forma más pura, pero hay una parte de mí, como todo humano, cruel.

Quería que sufran como ellos me hicieron sufrir, pero no me ensuciaría las manos, no actuaría como ellos. Si algo he aprendido, es que el TIEMPO pone TODO en su lugar. Mi fe en la justicia Divina es absoluta. Deja, deja ir, respira, y sana. Transforma ese dolor, ira y rencor en amor, en creación, en compartir con los demás. No permitas que dañen el tesoro más valioso que tienes, un grandioso corazón.

Y aquí estoy, justo en este punto.

Junto a ustedes, quiero compartir este proceso de sanación. Donde todavía todo a mi alrededor es caos, donde hay tempestad, cuando la herida está abierta…

Recuerda Claudia, los valores que te has forjado, recuerda que tus momentos de mayor oscuridad fuiste valiente y elegiste amarte y amar. Recuerda, que son solo pruebas, pasos, para crear esta extraordinaria mujer que hoy eres y estás destinada a ser.

Que mientras camines con Dios, jamás podrán corromper tu alma. Que tus principios son sólidos, que tu amor es puro. Que cometerás errores, y eso te hace ser lo que realmente eres, una humana. Que estás aprendiendo y lo seguirás haciendo hasta el último día en esta tierra. Que todo tiene un sentido mayor, que quizás ahora no puedas entender, pero estás aquí de pie, o de rodillas, pero sin rendirte en continuar, estás aprendiendo a amarte y amar. Que tienes que perdonar para liberarte. No cierres tu corazón; da, da por favor, da al mundo todo lo que puedas, sin esperar nada, sin expectativas. Cuidándote, amándote, respetándote, protegiéndote; con los brazos abiertos, la mente y el corazón abiertos. Y así, con la consciencia tranquila, siempre estés lista para partir.

Mi momento de introspección…

Estaba harta de haber soportado tantos abusos, ver la verdad y haberme cegado, ante todo, por creer que podría ayudar y salvar. ¿Era un buen corazón o mi ego disfrazado?

¿A quién quiero impresionar? ¿Qué quiero demostrar? ¿A quién le importa realmente?

Pero, ¿cómo es posible que huyas de las raíces, las creencias y lo que estás acostumbrada a lo largo de tu vida? ¿Era ese mi destino? ¿Pasar las mismas experiencias, con distintos personajes una y otra vez?

Entonces ¿Qué es la libertad? Si me siento atrapada en las mismas prisiones. ¿Cómo me libero? Si no hay rincón en este mundo donde me pueda esconder. Harta de mis excusas, jaulas, de reconocer los patrones y aferrarme a ellos. ¿Hasta cuándo?

Te conoces bien, nadie puede conocerte mejor que tú. Sabes bien tus fortalezas y tus puntos más débiles, sabes lo que te aflige y llevas arrastrando hace mucho. Sabes que NADIE vendrá a rescatarte, que es TU RESPONSABILIDAD tomar las riendas de tu vida y crearla a tu manera.

Bien, lo sé, pero… ¿Por dónde empiezo? TENGO MIEDO…

MIS CREENCIAS, somos el resultado de nuestras creencias y hábitos.

¿En qué realmente creo? ¿Cómo me veo? ¿Qué identidad tengo? ¿Qué hago cada día? ¿En qué pienso constantemente? ¿Cómo trato a los demás? ¿Cómo permito que me traten?

Mi única responsabilidad ahora, ser brutalmente HONESTA conmigo, aunque duela, aunque asuste.

Era tiempo de desprenderme de esas viejas creencias que ya no forman parte de la nueva identidad que quiero crear. Ese es mi DERECHO, LA LIBERTAD; está en mi capacidad de ELEGIR, de hacerme responsable de cada decisión que tome en adelante. Cuando acierte, me celebraré por cada pequeño paso, y cuando me equivoque seré compasiva conmigo y aceptaré mi proceso con amor y gratitud.

Reconozco que es un viaje eterno y aprendizaje constante.

Estaba lista para morir, quiero empezar a sentir mi vida realmente, siendo consciente y observándome a cada paso.

La parte más difícil, desnudarme ante mí, la única persona que jamás podré mentir.

Lo siento por no ser mi prioridad por tantos años, lamento haberte decepcionado tantas veces. Perdóname por permitir que abusen de ti. Perdóname por elegir una y otra vez a las mismas personas que sabías que te lastimarían solo porque es un lugar conocido del pasado donde hubo mucha falta de amor y empatía. Lo siento por no cuidar tu salud, por no ser compasiva cuando más me necesitabas. Perdóname por exponerte a tanto dolor y sufrimiento. No lo mereces.

Suelta, suelta ya este calvario y VUELVE A NACER.

Así estamos todos, un poco rotos, sin importar donde nos encontremos o de donde provengamos. Todos, sin excepción, experimentamos el dolor, tristeza, y esas guerras internas que parecen no tener final.

Y en nuestra actual sociedad, donde todo tiene que ser perfecto a la vista de los demás. Quiero expresar, lo que realmente significa ser HUMANO., con todos sus grises y aprendizajes. A través de historias, experiencias. Recorriendo el camino juntos, creciendo y transformándonos.

De mi parte, lo único que puedo prometerte es mi total HONESTIDAD Y AUTENTICIDAD.

Aquí no hay filtro, TODO ES REAL.

Así, sin sentirme lista, con miedos e inseguridades, y un poco rota…

Decido empezar, sin expectativas, con el único compromiso de transmitir MI VERDAD.

Claudia Delgado

Zadar, Croacia.

08/02/2024

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